A pesar del espíritu navideño y las ganas de celebración con familia y amigos, las fiestas navideñas van de la mano con el incremento de las reacciones alérgicas y el afloramiento de intolerancias alimentarias. Es habitual que en los menús de estas fiestas se incluyan alimentos como los frutos secos, crustáceos y mariscos o frutas poco habituales que pueden derivar en alguna alergia o intolerancia tras su consumo.

Es importante permanecer alerta al menú que consumimos sobre todo si realizamos alguna de las comidas o cenas fuera de casa. Si es este el caso, una buena práctica a seguir es pedir la carta de alérgenos de los platos donde podremos descubrir los componentes de estos. Evitaremos así sorpresas desagradables en estos casos donde tenemos un menor control de la composición del menú.

Para las comidas o cenas que celebremos en casa es importante seguir unas sencillas normas de seguridad alimentaria para evitar la contaminación de platos:

  • Revisar el menú en base a los comensales que van a asistir y sus alergias o intolerancias alimentarias.
  • Adaptar o modificar aquellos platos que sean susceptibles de provocar alergias o intolerancias.
  • Evitar la manipulación de alimentos desencadenantes de alergias o intoleranciassin lavar posteriormente las manos antes de manipular otro que no lo sea
  • Evita emplear el mismo utensilio de cocinasin lavarlo previamente para alimentos desencadenantes y los demás componentes del plato.

Una buena opción para las cenas o comidas que preparemos nosotros mismos es crear un menú a medida para aquellos comensales que padezcan de alergias o intolerancias alimentarias y que sea extensible a todos los asistentes. De esta manera evitamos contaminaciones innecesarias y unificaremos la composición de los platos sin tener que realizar derivaciones especiales. Con un poco de imaginación y mucha precaución podemos crear un menú saludable y sabroso para que todos puedan disfrutar de las fiestas.

La mesa es, seguramente, el centro de las celebraciones navideñas. Su decoración es fundamental para crear ambiente navideño y disfrutar de una gran experiencia junto a familia y amigos. Pero debemos evitar que los adornos acaben por ser un incordio mientras comemos. Te ofrecemos dos sencillos consejos que, en realidad, sirven para adornar cualquier mesa.

La primera es que los adornos acompañan y realzan el menú. Por ello, deben dejar espacio para servir el almuerzo o la cena con holgura o esa decoración que tanto nos ha costado crear acabará descompuesta y arrinconada en alguna silla o butaca libre.

 

 

La segunda norma hace referencia a la altura de los adornos. Los comensales han de poder mirarse mientras conversan, con comodidad, sin nada que les impida la visión. Opta por adornos poco aparatosos que no obliguen a tus invitados a moverse de un lado a otro tratando de esquivar un candelabro enorme, por ejemplo, al tratar de mirarse a los ojos.